Un Grillo canta en España…
En el transcurso de nuestra vida nos encontramos con personas que dejan una marca indeleble en nuestro ser. Personas de las que aprendemos mucho en poco tiempo o que simplemente nos dejan una frase que recordaremos por el resto de nuestros días.
Yo he tenido la fortuna de conocer a una de estas personas, se trata de Juan Carreón “El Grillo”.
Para dar una idea general sobre quién es Juan Carreón puedo decir que se trata de una persona admirable. Como artista es un grande; su música es un fiel reflejo de su persona, cada canción es una vivencia y además es enriquecedora.
Es alguien que define a los DJ’s como musicazos y que considera que la belleza del Trance radica en que es “todo pa’ dentro, un verdadero viaje hacia la introspección”. Alguien que no cree en las diferencias musicales (quizá porque al final no existen ya que la música es el lenguaje universal) y considera que todos, sin excepción, somos artistas
“El Grillo”, ese que no quiere vivir a través de los sueños de los demás sino que quiere vivir los propios. Ese que arriesga y va en busca de “poner los pies en el cielo” siguiendo siempre lo que el corazón dicte. Porque “arriesgarse es vivir”. Porque él está continuando el camino que no construyó nadie.
La luz, el escenario, un tipo arriba. Suspira, no termina, no se mueve, a una estatua violenta se parece, se siente que algo le va a reventar y canta así:
“No sé qué soy ni que hago frente a ustedes.
Apenas sé cómo llegué hasta aquí,
La variedad, perdonen los presentes, se acaba de acabar.
Me voy de aquí.
Porque, ay, amor, que te me escondes en el mundo
Como cura de una puerca enfermedad.
Mírame aquí, soy el bufón de un sentimiento
Y la gente me contempla con morbosa liviandad.
Cuando empecé quería tuvieras mi ilusión de verte aquí,
Que me encontraras con sonrisa de feliz.
Y anduve hablando de la tierra como madre,
De la guerra que debía de sucumbir.
Y de que estoy perdido en un mercado sin pudor,
Ganándome la vida con frases muy gastadas de cajón.
La alegría que me aclaraba casi se perdió.
Tomó su caja de cigarros, le pegó un último trago a su licor
Y sin dar una mirada a la guitarra, se alejó…”
Carreón, amigo, tantas cosas qué agradecer, tan poco el espacio que se tiene para hacerlo. No me queda más que desearte lo mejor en tu aventura por España. Que las musas sigan contigo y la guitarra sea tu fiel amante… Gracias.
Buen Trance.

Muy cierto y tambien muy cierto como el Señor Carreon puede dejar cosas en corazónes que el ni siquiera conoce, despues de exactamente 123 reproducciones de coco hueco, me sigue emocionando cada nota tocada. Saludos licenciado y saludos al seños Juan Carreon la mejor de las suertes en España.