8,395 Days.
Días, horas, segundos. Conceptualizaciones creadas para tratar de explicar algo tan inexplicable, intangible, imaginario como el tiempo. Cuando una simple concepción de “Día/Noche” no basta, se trata de controlar el contexto para poder “manejarnos mejor” dentro de un ambiente que es implacable, que no perdona. Ese ambiente (también conocido como “vida”) nos lleva de un lado a otro, siempre. A veces para bien, a veces para mal, pero es un camino que tenemos que recorrer, queramos o no.
El día de hoy cumplo 8,395 días de existencia en este planeta. Motivo para festejar, claro está; pero también es un motivo para la reflexión, para interiorizar lo aprendido en este proceso. Si se pudiera resumir en unas cuantas palabras, seguramente lo dejaría plasmado en la presente publicación pero es casi imposible conceptualizar tanto en tan poco… o quizá no es imposible pero aún no llego a tal capacidad de síntesis.
Para algunos el camino es largo, para otros tantos es corto. Cuestión de percepciones. Puedo decir que no es ni uno ni otro; simplemente se trata de el camino y, de alguna manera u otra, tenemos que recorrerlo. De todas maneras, no sabemos cuándo llegaremos a la meta o cuándo se verá truncado de una manera sorpresiva y definitiva. Por lo tanto, disfrutar de cada hora, cada minuto, cada segundo, se convierte en algo cercano a una obligación; se convierte en un modo de vida dentro del cual volver la mirada no es válido más que para recordar viejos tiempos; echar un vistazo a los errores cometidos y saber que, mientras sigamos caminando, no los volveremos a cometer.
¿Qué ha pasado en 8,395 días? Mucho. Quizá demasiado como para ser mencionado en el presente post. Muchas de esas cosas ni siquiera las recuerdo, otras tantas están un tanto difusas en el inmenso espacio de la memoria; una más –las menos- están tan presentes (y latentes) como el día que sucedieron. La primera caída, el primer beso, el primer beat, el primer amor, el verdadero amor, el abrazo en navidad, la caminata bajo la lluvia, café, cigarros, mi perro, la llegada de mis sobrinas, el primer choque, ideologías, tracks, días, noches, amaneceres, atardeceres, el estar perdido, el encontrarme, la preocupación de mi jefa, sus lágrimas, mis risas, encendedores, cerillos (fósforos), droga, música, Coca-Cola, los amigos, los enemigos, mentiras, verdad, bienvenidas, despedidas… y así podría seguir escribiendo una lista infinita.
8,395 días, 201,480 horas. Suena como bastante tiempo pero en realidad no lo es. Digo, al final todo es relativo, tantas horas pueden sonar a toda una vida cuando en realidad no son nada… o son todo. El minuto decisivo, el día definitorio… ese, ese está por llegar.
“¿Quién dice que esto no es un sueño?
¿Y qué si sólo fuéramos el sueño de alguien?
Una vida, una muerte… tan sólo un despertar, perecer.
Porque si esto es un sueño (o una maldita pesadilla), por favor, que no me despierten.
Buen Trance.

Primeramente, lo típico, ¿no?: ¡Muchas felicidades por tus 23 años! Amado Sation… de verdad no te imaginas cuanto significa para mi poder felicitarte en este día; espero que haya muchos cumpleaños más junto a ti, porque tu luz sigue iluminando tantos rincones de la oscuridad, que aún queda mucho por brillar.
Recorrer el camino, claro que es inevitable; ¿de qué forma quieres recorrerlo? He ahí dónde sí influye nuestra decisión. Muchas veces vamos por un camino indeseado, pero siempre hay algo, o alguien, que de cierta forma te estira la mano para que la acompañes en la ruta que ha ido siguiendo… sólo sé que yo quiero regresar a esa ruta.
“Vivir cada instante como si fuera el último”, una frase que solemos escuchar cotidiamente, muy cierta. Hace poco alguien me dijo: “si ahorita un wey pasara corriendo, me empujara, cayera y muriera, moriría esperando”. Creo que acabo de comprender lo que quiso decir con eso, tanto como cuando esa misma persona se atrevió con cuatro tracks a cambiar todo mi mundo; a reir, llorar, confundirme, arriesgarme…
LIFE CAN WAIT… Lo único que debemos hacer por ahora es escuchar y sentir la música… Ese minuto decisivo, ese día definitorio llegará y resplandecerá.
So… HERE WE F*CKING GO! y que nunca nos despierten…
TE AMO SATION, y no tengo miedo de decirlo, no más…
Que intenso, tanto su post como el primer comentario… asi como que estoy confundida pero si entiendo todo [quien sera...haha!], en fin pues espero y le valla bien en esta nueva edad y que el tiempo lo llene de sabiduria asi evitamos menos las caidas o se levantan mas rapido una de dos.Y espero que la vida le regale mas cosas, momentos y vivencias para recordar hasta el fin de sus dias.
Y pues desde el norte le deseo un Happy B-day!
Jajaja jamás pensé que cumplir años pudiera brindar tanta reflexión, wow! ahora sí que cómo pasan los años jaja, como tu mencionas, puede parecer mucho tiempo pero en realidad se va volando… Cada día siento menos las horas y de pronto sin darme cuenta ya cambiamos de año otra vez… Creo que no me queda mas que decirte que que buen recuento de los hechos diste jeje me fascinó y bueno, si has podido pasar por todas esas experiencias, que buenos 8,395 días no? jajaja y lo que falta! Sigue acumulando momentos y preparate para uno de los más importantes pronto
Feliz cumpleaños otra ves!